Por Juan Pablo Ojeda
Las cúpulas institucionales del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) exhiben públicamente sus diferencias logísticas de cara a 2027. La presidenta de Morena, Luisa María Alcalde Luján, asegura la permanencia del pacto, mientras los principales liderazgos ecologistas perfilan rutas electorales independientes.
En conferencia de prensa celebrada este jueves 16 de abril, Alcalde Luján emitió un posicionamiento para zanjar las especulaciones. “Vamos a ir fuertes, unidos con el Partido del Trabajo y con el Partido Verde Ecologista, vamos a tener muy buenos resultados en el 2027”, sentenció la funcionaria partidista, catalogando las recientes fricciones estrictamente como «ruido mediático».
La postura oficial del Comité Ejecutivo Nacional de Morena contrasta frontalmente con las declaraciones del senador Manuel Velasco. El legislador fijó condiciones públicas para la alianza, argumentando que el PVEM aportó más de medio millón de votos en San Luis Potosí, métrica que, de acuerdo con Velasco, duplica la capacidad de la estructura morenista local para exigir la gubernatura.
La dirigencia nacional del PVEM respalda la exigencia territorial de sus legisladores. El pasado 13 de abril, Karen Castrejón encabezó un acto público en San Luis Potosí diseñado para visibilizar el músculo electoral del partido. Paralelamente, Velasco desestimó la figura del legislador Saúl Monreal en Zacatecas, confirmando el impulso oficial ecologista hacia Carlos Puentes.
En la Ciudad de México, la fractura institucional fue verbalizada por el dirigente local Jesús Sesma. El diputado ecologista afirmó a la prensa que su bancada se prepara para competir en solitario en el próximo ciclo electoral. Sesma justificó la decisión revelando que a la fecha no han existido acercamientos de coordinación formal con las estructuras capitalinas de Morena.
A pesar de la confrontación explícita por las boletas electorales, Alcalde Luján apeló a los acuerdos previos. La dirigente recordó la declaración conjunta firmada en enero y el triunfo de la alianza que llevó a Claudia Sheinbaum Pardo a la presidencia, intentando anclar la negociación en los resultados legislativos compartidos.
El intercambio de posturas entre Alcalde, Velasco y Sesma marca el inicio temprano del proceso interno del bloque gobernante. Las instituciones políticas negociarán la supervivencia de la alianza tripartita bajo un esquema pragmático, donde los votos registrados y fiscalizados en el ciclo de 2024 servirán como la única moneda de cambio aceptada para la asignación de candidaturas.
