Por Bruno Cortés
Desde el Palacio Legislativo de San Lázaro, el diputado Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política en la Cámara de Diputados, salió a respaldar públicamente la Estrategia Nacional de Seguridad Pública impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
En un mensaje difundido en redes sociales, Monreal reconoció el resultado de un operativo federal realizado en Tapalpa, Jalisco, y lo vinculó directamente con el fortalecimiento de las áreas de inteligencia e investigación que, según dijo, fueron posibles gracias a reformas legales aprobadas por el Congreso. En otras palabras, el legislador no solo aplaudió el operativo, sino que subrayó que detrás hay cambios legislativos que dieron herramientas jurídicas a las autoridades.
¿Qué significa esto en términos prácticos? Que la estrategia de seguridad no se basa únicamente en presencia de fuerzas federales, sino en trabajo de inteligencia: análisis de información, coordinación entre dependencias y seguimiento de estructuras criminales. Para que eso funcione, el Congreso tuvo que modificar leyes que permiten mayor intercambio de datos, fortalecimiento institucional y ajustes en facultades de investigación.
Monreal habló como líder de la mayoría en la Cámara de Diputados, un cargo clave porque desde ahí se define qué iniciativas avanzan y con qué velocidad. Cuando el coordinador de la bancada más numerosa respalda una política pública, envía una señal clara de continuidad legislativa: si el Ejecutivo necesita más ajustes legales para profundizar la estrategia, tendrá respaldo político para intentarlo.
También hay una lectura económica detrás. La seguridad pública impacta directamente en inversión, turismo y actividad productiva, especialmente en estados como Jalisco. Un operativo exitoso no solo es un golpe a estructuras criminales; también busca mandar un mensaje de estabilidad y control territorial.
En el fondo, el pronunciamiento de Monreal conecta dos piezas que a veces parecen separadas: lo que ocurre en el terreno con operativos federales y lo que se vota en el Congreso. Sin leyes que amplíen capacidades de inteligencia, difícilmente se sostienen estrategias de largo plazo. Y sin resultados visibles, el respaldo político se debilita.
Por ahora, el coordinador morenista asegura que la ruta trazada por la presidenta sigue dando frutos. La discusión que viene no solo será sobre cifras de detenciones o aseguramientos, sino sobre si la combinación de reformas legales y operativos logra reducir de manera sostenida la violencia y fortalecer la paz en el país.
