Por Juan Pablo Ojeda
La revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) avanza con señales favorables para las tres economías de Norteamérica. Así lo informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien aseguró que el proceso de consultas permitió identificar con mayor claridad los objetivos y preocupaciones de los sectores involucrados.
Tras concluir la etapa de consultas entre México y Estados Unidos, el Gobierno federal comenzó a sistematizar las propuestas de instituciones, sindicatos, empresas e industrias que participaron en el sondeo. De acuerdo con Ebrard, el consenso es claro: mantener el tratado, pero perfeccionarlo en aspectos específicos.
“Ya tenemos claro que nuestro mandato es continuar el tratado, que se perfeccione en temas muy específicos. Conclusión: estamos ya caminando hacia la revisión del tratado”, sostuvo el funcionario.
En paralelo a la revisión del acuerdo comercial, Ebrard sostuvo reuniones en Washington D.C. con el embajador Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, y con el secretario de Comercio, Howard Lutnick. En esos encuentros se abordó un tema clave para la relación bilateral: los aranceles impuestos por Estados Unidos semanas después del inicio del segundo mandato de Donald Trump.
México planteó dos líneas de acción concretas. La primera está relacionada con los gravámenes al acero y aluminio, que el secretario calificó como un “arancel disfuncional” por su impacto en las cadenas productivas. La segunda iniciativa busca homologar criterios en los aranceles aplicados a la industria automotriz, con el objetivo de evitar desventajas competitivas para el país.
El mensaje del Gobierno mexicano es que la revisión del T-MEC no implica retroceso, sino una actualización estratégica para fortalecer la integración económica regional en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales y ajustes en las reglas del intercambio global.
