Lluvias en CDMX ralentizan siete líneas del Metro y generan demoras

 

Por Juan Pablo Ojeda

 

La movilidad en la Ciudad de México registra variaciones logísticas significativas este sábado por la tarde, derivadas de las condiciones meteorológicas. Las precipitaciones continuas han obligado al Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro a implementar el protocolo de marcha de seguridad, reduciendo la velocidad de operación en el 58% de su red principal, afectando específicamente a las líneas 3, 4, 5, 8, 9, 12 y B.

A nivel de infraestructura, la Línea 2 opera con una interrupción parcial. La estación San Antonio Abad se mantiene cerrada al público debido a trabajos operativos no especificados, lo que fuerza a los usuarios a reconfigurar sus rutas hacia las estaciones Pino Suárez o Chabacano. El resto del tramo entre Tasqueña y Cuatro Caminos mantiene su flujo nominal de trenes.

En el sector de vialidad terrestre, la red arterial presenta un comportamiento mixto. El Eje 1 Norte, Tezozomoc y el corredor de San Antonio a Barranca del Muerto registran un avance continuo. En contraste, el cuadrante sur-oriente documenta un aumento en los tiempos de traslado, con asentamientos concentrados en la Calzada de las Bombas y la Calzada de Tlalpan, reduciendo la velocidad promedio de circulación.

Los índices de siniestralidad vial muestran un incremento marginal atribuible al pavimento mojado. Se reportan colisiones de bajo impacto que han generado cuellos de botella en vías de acceso controlado, destacando un percance en el Circuito Interior, en la aproximación al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), que demanda la intervención de equipos de emergencia.

En el rubro atmosférico, los datos térmicos marcan oscilaciones entre los 17 y 20 grados Celsius, con una humedad relativa en aumento. El pronóstico meteorológico advierte una alta probabilidad de descargas eléctricas y chubascos severos durante la transición hacia el horario nocturno, acompañados de ráfagas de viento de hasta 20 kilómetros por hora.

Los sistemas de monitoreo de la calidad del aire indican que los niveles de concentración de PM2.5 se mantienen en parámetros de riesgo bajo a moderado. Esta métrica descarta la necesidad de activar protocolos de contingencia ambiental en la Zona Metropolitana, manteniendo en vigor exclusivamente las restricciones del programa «Hoy No Circula» para hologramas 1 (placa par), hologramas 2 y foráneos.

Finalmente, el flujo vehicular no presenta alteraciones por factores sociales. La ausencia de movilizaciones masivas o bloqueos permite que la capacidad de las vías primarias absorba la carga de tráfico actual, mitigando parcialmente el impacto de las lluvias en la red logística de la ciudad.

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