Ricardo Monreal respalda plan para frenar gasolina y canasta básica

 

Por Bruno Cortés

En medio de la presión internacional por el conflicto en Medio Oriente, el tema de los precios volvió a encender alertas en México. El diputado Ricardo Monreal Ávila salió a respaldar abiertamente la estrategia de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para evitar que suban la gasolina, el diésel y los productos básicos.

La lógica detrás de esta política es sencilla, pero clave para la economía diaria: si sube el precio de los combustibles, prácticamente todo lo demás se encarece. Transporte, alimentos y servicios dependen de ese costo. Por eso, el gobierno federal decidió meter dinero público para contener el impacto, principalmente a través de subsidios que reducen el IEPS, un impuesto que se cobra a los combustibles.

Monreal explicó que este esfuerzo ronda los 5 mil millones de pesos semanales, lo que suma cerca de 20 mil millones en total. En términos prácticos, ese dinero funciona como un “colchón” para que los precios no se disparen y no peguen directo al bolsillo de la gente. Desde su perspectiva, esta medida ayuda a controlar la inflación y a evitar que la llamada canasta básica se vuelva inaccesible.

Pero el plan no se queda solo en los combustibles. También incluye acuerdos con gasolineras, cadenas comerciales, productores y distribuidores de alimentos para que no haya aumentos injustificados. Es decir, no solo se trata de subsidiar, sino de poner reglas informales para que nadie aproveche la coyuntura internacional y suba precios sin control.

Aquí entra un punto importante de política pública: este tipo de estrategias combinan gasto público con negociación política. No es una regulación estricta ni un control de precios formal, sino una mezcla de incentivos y acuerdos para estabilizar el mercado en momentos de crisis.

Monreal dejó claro que desde la Cámara de Diputados habrá respaldo a esta estrategia, bajo el argumento de proteger el poder adquisitivo de las familias. También advirtió que el contexto internacional, particularmente la guerra en Medio Oriente, puede generar presiones adicionales, por lo que el margen de maniobra del gobierno será clave en los próximos meses.

En paralelo, el legislador también destacó la participación de Sheinbaum en la cumbre internacional de líderes progresistas en Barcelona, señalando que su presencia no solo es política, sino estratégica para posicionar a México en el escenario global.

Al final, lo que está en juego no es solo el precio de la gasolina, sino la estabilidad económica en un entorno global incierto. Y ahí, la apuesta del gobierno es clara: usar recursos públicos y acuerdos políticos para evitar que la inflación se dispare y afecte directamente a millones de familias.

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