Por Juan Pablo Ojeda
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha formalizado una acusación contra Gannon Ken Van Dyke, un militar de 38 años, por el uso indebido de información clasificada para beneficio económico personal. El soldado, quien formaba parte del equipo operativo de la «Operación Resolución Absoluta», es señalado de haber obtenido ganancias por 400 mil dólares mediante transacciones en mercados de predicciones.
Según los documentos judiciales, Van Dyke realizó 13 apuestas en la plataforma Polymarket entre el 27 de diciembre de 2025 y el 2 de enero de 2026. El implicado aprovechó su acceso privilegiado a los planes de captura de Nicolás Maduro para apostar sobre el destino político del mandatario venezolano, movilizando un capital inicial de 33 mil dólares.
Las autoridades señalan que el militar tomó medidas activas para anonimizar sus transacciones y ocultar su identidad como el operador detrás de las apuestas. El fiscal federal para el Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, calificó el caso como un ejemplo claro de insider trading, advirtiendo que los mercados de predicciones digitales no están exentos del cumplimiento de la ley penal.
Van Dyke enfrenta cargos que incluyen la violación de la Ley de Intercambio de Productos Básicos, fraude electrónico y transacciones monetarias ilegales. De ser hallado culpable, las sentencias máximas por estos cargos oscilan entre 10 y 20 años de prisión, dependiendo de la gravedad de cada delito imputado.
El caso ha generado reacciones a nivel político. El presidente Donald Trump, al ser consultado, deslindó tener conocimiento previo del caso, aunque lo comparó con el histórico veto de Pete Rose en las Grandes Ligas de Béisbol, subrayando la gravedad de apostar sobre resultados en los que se tiene participación directa.
La investigación confirma que el soldado estaba sujeto a acuerdos de confidencialidad estrictos desde el 8 de diciembre de 2025. La violación de dichos protocolos operativos no solo compromete su situación legal, sino que ha iniciado una revisión interna sobre la seguridad de la información en operaciones militares de alta sensibilidad.
El proceso judicial continuará en Nueva York, donde se evaluará el impacto de esta filtración y la magnitud de la responsabilidad del acusado en un esquema que ha sacudido la confianza en la integridad de los mercados de predicción ante eventos geopolíticos críticos.
